ESPAÑA CASTIGA BIPARTIDISMO; PODEMOS Y CIUDADANOS, DECISIVOS

Una monja deja su voto en la urna en Madrid, España, donde el domingo 24 de mayo de 2015 se celebran elecciones regionales. Sondeos de opinión muestran que los votantes están cansados de los escándalos de corrupción y la mala situación económica, lo que podría llevar al desplazamiento de los partidos tradicionales. (Foto AP/Daniel Ochoa de Olza)

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Una monja deja su voto en la urna en Madrid, España, donde el domingo 24 de mayo de 2015 se celebran elecciones regionales. Sondeos de opinión muestran que los votantes están cansados de los escándalos de corrupción y la mala situación económica, lo que podría llevar al desplazamiento de los partidos tradicionales. (Foto AP/Daniel Ochoa de Olza)

Una monja deja su voto en la urna en Madrid, España, donde el domingo 24 de mayo de 2015 se celebran elecciones regionales. Sondeos de opinión muestran que los votantes están cansados de los escándalos de corrupción y la mala situación económica, lo que podría llevar al desplazamiento de los partidos tradicionales. (Foto AP/Daniel Ochoa de Olza)

MADRID (AP) — Los españoles castigaron el domingo a sus partidos tradicionales después de casi una década de crisis económica y entregaron la llave de sus alcaldías y gobiernos regionales a las nuevas formaciones Podemos y Ciudadanos a seis meses de las elecciones presidenciales.

Con el 99% de las papeletas escrutadas, el gobernante Partido Popular ganaba las elecciones municipales en todo el país con seis millones de votos. El centro derecha del presidente Mariano Rajoy, que no hizo declaraciones, se imponía provisionalmente en nueve de las 13 regiones pero sin mayoría suficiente y con la necesidad de llegar a acuerdos si quiere gobernar.

«Los ciudadanos han dejado claro que la opción mayoritaria de los españoles es el Partido Popular. Hemos vuelto a ganar las elecciones municipales y autonómicas», dijo Carlos Floriano, secretario de organización de los populares. «Nuestra mayoría la vamos a ejercer desde la humildad y siendo muy conscientes de que la próxima legislatura municipales y autonómicas será la del diálogo y los acuerdos».

La suma de votos de socialistas -que lograron 5,5 millones- y populares, que han gobernado el país en los últimos 35 años, fue de 52% en comparación con el 65,3% de las elecciones locales de 2011. La izquierdista Podemos y la centrista Ciudadanos, que no concurrían en todo el país, no consiguieron desbancar a los grandes partidos, pero su apoyo resultará decisivo como tercera y cuarta fuerza política.

«Las elecciones confirman la fragmentación del sistema de partidos español con el apoyo muy significativo a los nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos», explicó Antonio Barroso, analista político de Teneo Intelligence. «Pero los grandes partidos aguantan el tirón y son todavía los actores principales de la política española».

«Ellos son los que van a encabezar los pactos», añadió.

Los dos termómetros del cambio de mapa político fueron Madrid y Barcelona. Dos coaliciones de izquierda popular, que apoya Podemos, ganaron provisionalmente las alcaldías más importantes del país, a la espera de concretar alianzas que les permitan gobernar. Los pactos serán a partir de ahora la clave de la política española.

«Madrid y Barcelona demuestran cómo los nuevos partidos son muy populares en las grandes ciudades», señaló Barroso. «Esto es un test para el sistema político español y aquí se va a demostrar si España puede convertirse en un país de coaliciones o en un país de bloqueos».

El Partido Popular, que arrasó en estas elecciones hace cuatro años, se mantuvo como el partido más votado, pero perdió su mayoría en feudos significativos como Madrid y Valencia. Ganó en nueve de las 13 regiones llamadas a las urnas, pero sólo obtuvo mayoría suficiente para gobernar en una de ellas. Posibles pactos de izquierda podrían arrebatar poder territorial a los conservadores, que han perdido 2,4 millones de votos con respecto a 2011.

«Es un varapalo serio para Rajoy, pero creo que el presidente sigue convencido que la economía le va a permitir ganar las legislativas», dijo Barroso.

La economía española se está recuperando tras siete años de recesión y está previsto que crezca casi al 3% este año. Pero el alto desempleo, todavía en el 23,8%, varios casos de corrupción que salpican a sus principales líderes y una serie de medidas impopulares como el abaratamiento del despido y las subidas de impuestos han desgastado mucho al Partido Popular.

Sin embargo, su tradicional rival socialista no ha logrado capitalizar ese descontento. Pero el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, se mostró satisfecho con los resultados y abrió la puerta a pactos de izquierda para desbancar al PP.

«Es el principio del fin de Mariano Rajoy como presidente del gobierno», afirmó Sánchez. «Hay alternativa y esa alternativa se llama Partido Socialista».

Mientras tanto, Podemos y Ciudadanos emergen como grandes triunfadores y aspiran a seguir creciendo de cara a las presidenciales a final de año.

«Las grandes ciudades son los motores del cambio. Empieza a escribirse en España el fin del bipartidismo», dijo el politólogo Pablo Iglesias, líder de Podemos.

«Ciudadanos es hoy la tercera fuerza política municipal de España. Hay proyecto para España y esto solo ha hecho que empezar», señaló por su parte el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

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